viernes, 30 de mayo de 2008

Comite Local MIR Antofagasta

Escribe: Luis Aranguiz

2008, se acrecientan las perdidas económicas para el país.

Abrumadoras, por decir lo menos, se han transformado las reiteradas alzas que sufren los precios de los productos de consumo básico al que los ciudadanos están obligados a asumir. La seguidilla de alzas que experimentan los alimentos, agua, energía electrica, gas, bencina, petroleo, arriendos, etc. No son sino síntoma de una economía débil frente a los avatares que desata la economía internacional y, al contrario de lo que señalaban hace un tiempo atrás los sectores productivos privados, que con bombos y platillos celebraban el hecho de que nuestro país alcanzara el quinto lugar en el ranking de la competitividad(hoy abajo del 100);Esta crisis denota la ineficiencia de entregar la economía a los actores privados y lo nefasto de un estado subsidiario al servicio de estos sectores que, mientras dura la bonanza profitan de las ganancias, olvidándose de los trabajadores, que son los que contribuyen a la creación de la riqueza que la mezquina empresa privada no comparte.
Esta crisis desatada por las alzas del petroleo, sequias, recesion inmobiliaria en EEUU u estancamientos del crecimiento interno, según afirman los protagonistas políticos y económicos que representan a los grandes intereses financieros y de otro orden, no son sino, excusas de primera mano que se entregan al ciudadano común para echarle la culpa de nuestros pesares a cualquiera, menos a los verdaderos responsables.
Estos factores, por separado o en conjunto, son importantes (algunos mas que otros), pero no determinantes a la hora de subir o disminuir su impacto en la carestía de vida de la población, sobre todo aquel impacto en los bienes básicos, a los que se supone toda persona debiera tener derecho y que todo estado o gobierno, preocupado y previsor, debiera asegurar a sus ciudadanos.

Los países integrantes de la OPEC, controlan el precio del crudo por la sencilla razón de que ellos son”dueños”de su petróleo y como tienen a “su haber” las mayores reservas del mundo, pueden jactanciosamente,a veces, controlar la producción del vital elemento y por ende su precio en el mercado internacional.
Por eso, cada vez que los jeques del oro negro quieren aumentar sus ganancias, somos los consumidores sencillos del resto del mundo quienes pagamos “el costo”, ya que los grandes distribuidores del crudo y refinadores del mismo en Chile y otras latitudes, acuden rápidamente al gobierno de turno para conseguir subsidios, franquicias, prestamos blandos y avales con el fin de rebajar la carga para ellos y así “mantener sus ganancias y, traspasar”,via precio al ciudadano común el costo de tal o cual producto.
En Chile son incontables las garantías que el gobierno entrega a la gran empresa privada sobre este ítem, de hecho, desde la vuelta a la democracia, los gobiernos de la concertación no han hecho sino, fortalecer a la empresa privada y disminuir con creces las atribuciones del estado.

El ejemplo grafico de esto en nuestro país, lo constituye el cobre. Chile tiene en su territorio la mayor reserva del metal rojo de todo el mundo, sin embargo, no es nuestro país ni el estado quien explota o controla la producción del cobre, mucho menos su precio(muchos habrán oído alguna vez sobre la bolsa de metales de Londres).
En Chile el cobre es explotado por grandes empresas extranjeras y por lógica, las ganancias que se obtienen por la venta del metal, son de estas empresas, o sea, los dineros recaudados por las ganancias del cobre no quedan en Chile, sino que se van fuera del país.

Si el cobre fuera propiedad exclusiva de Chile, nuestro país, al igual que los países de la OPEC dueños del petróleo, podría controlar la producción de cobre hacia el resto del mundo y por ende su precio. Chile podría perfectamente aumentar las arcas fiscales en beneficio de sus habitantes a través de programas de todo tipo (educación gratuita, salud gratuita, vivienda a bajo costo, infraestructura vial sin peajes, etc, etc, etc) con las ganancias del cobre, que este año están por encima de las del año pasado.

Los gobiernos de la concertación terminaron por entregar nuestros principales recursos naturales a las grandes empresas extranjeras y por esa razón, Chile es desvalido frente a los avatares de la economía internacional, los principales recursos no son nuestros y sus frutos no están al servicio de la población habitante del país, por lo que no es de extrañar que los graves problemas de vivienda, infraestructura, educación, salud y productos básicos sigan sin solucionar y, todo lo contrario, aumenten.

Si el cobre fuera nuestro, nuestra economía seria sólida y podríamos afrontar estas crisis de mejor forma. Si el cobre fuera nuestro, el acceso a los bienes básicos seria más cercano al derecho, que al privilegio…el cobre hoy, es un privilegio del que solo gozan algunos y esos, ni siquiera son chilenos.



Luis Arànguiz.

jueves, 29 de mayo de 2008

Mi vision de la educacion chilena

Existe una clara segmentacion en lo que es educacion en Chile.

Y digo esto con un claro sentimiento de discriminacion por haber estudiado en un colegio Tecnico-Profesional. Recuerdo que estando en 3ro medio me surgio la inquietud de hacer un preuniversitario, por lo que decidimos con dos amigos ir a preguntar al orientador sobre las alternativas, a lo cual el individuo nos contesto: "para que van a hacer gastar dinero a sus padres, si de todas formas no van a quedar".

En ese momento comprendi como se segmentaba la educacion en Chile. No es cosa de que uno quiera hacer algo, es casi una imposicion lo que tu debes hacer con tu futuro.

La PSU es un claro indicador de esta segmentacion. Segun un articulo en sociedadcivil.cl[1], el promedio PSU 2003 para los colegios Particulares Pagados fue de 648,394; para los Particulares Subvencionados fue de 603,56; y para los Municipales fue de 554,308. No voy a discutir aca el hecho de que los ingresos de las familias, la cantidad de alumnos por curso, la infraestructura y los profesores influyan en estos resultados, pero si acotare algo sobre la educacion en si.

En general, el ingresar a un colegio Tecnico-Profesional es sinonimo de "Centro de Formacion Tecnica", "Instituto Profesional" o simplemente "4to Medio". Por su parte, el hecho de ingresar a un colegio Cientifico-Humanista es, en general, condicion necesaria para hablar de "Universidad Tradicional/Privada".

El sistema educacional chileno mide (como dice el articulo anterior) su excelencia segun el numero de alumnos que posiciona en la Universidad respecto a su total de alumnos, al igual que los pre-universitarios miden su nivel de excelencia dependiendo de cuantos puntajes nacionales obtenga.

En mi mundo ideal, esta concepcion de excelencia dista mucho de lo que debiera ser un modelo de educacion. Ni siquiera el hecho de pensar en "igualdad de educacion" debiera derivar en el hecho de posicionar alumnos en las universidades.

Y no digo que esto sea malo, solo digo que no es lo que uno esperaria de la educacion que recibe. Para mi el hecho de ser "educado" dice relacion con las herramientas que tendre en el futuro para desenvolverme eficiente y efectivamente en la busqueda de aquello que me otorge satisfacciones.

Tales satisfacciones no son solo monetarias, sino mas bien las de realizar un trabajo que a uno lo llene como persona, que te entregue beneficios monetarios y que permita alcanzar la felicidad. Actualmente la educacion dirige al estudiante a postular a carreras "top" con el solo objetivo de obtener dinero y ser "exitoso", no importando si la persona se siente conforme con ello. No existe en Chile un sistema que haga un seguimiento de los estudiantes egresados de 4to medio para validar las proyecciones de sus "test vocacionales", cuantos de ellos lograron salir de la carrera a la que ingresaron, cuantos cambian de carrera y cuantos ejercen su profesion una vez terminado sus estudios.

Estamos frente a una educacion que ve la igualdad como una forma de equiparar economicamente a las personas por sobre la igualdad intelectual, y desarrollo y satisfaccion personal.

La educacion actual no considera la opinion del estudiante. No se potencian las cualidades intrinsecas de cada alumno. Se discrimina en cursos A-B-C... dependiendo del rendimiento. No se analizan temas de actualidad y contingencia.

La educacion en chile no es solamente un tema de estado, de los profesores y de los colegios.
La educacion es un tema de PAIS, que nos involucra a todos y en el que estamos obligados a hacernos parte.


Sergio Ahumada Navea
san@inf.utfsm.cl

comenzar una clase posible en una sala posible, frente a alumnos posibles, con contenidos posibles, en un país imposible.

Escribe: Marcelo Mellado

Cuando un profesor de enseñanza media -que puedo ser yo mismo- comete el error garrafal de enorgullecerse de su título e instalarse entusiastamente frente a una parvada de alumnos a los que muy pronto llamará pendejos, comienza un proceso de degradación que indefectiblemente se convertirá en la máxima expresión de la barbarie.

Un lunes cualquiera, al cruzar el umbral de la fatídica puerta de la sala de clases, verá lo siguiente: un escolar haciendo la epiléptica mímica de tocar una guitarra, mientras otro simula golpear una batería, y otro más, en la misma onda rockera, imita el baboseo de un clip exhibido en MTV.

Cerca de ellos, un adolescentoide algo tímido dibuja obsesivamente la imaginería heroica de un manga japonés y unas chicas con las mechas teñidas escuchan un CD de los Linkin Park. Un paso más allá, dos belicosos púberes con espinillas ensayan golpes marciales, reproduciendo cierta hazaña pugilística del fin de semana.

En otra zona, tres amigotas suspiran a todo volumen mientras una de ellas relata minuciosamente el anecdotario de sus amoríos con un universitario carretero que la hace circular por barriadas poco santas. Otras chicas se acicalan siguiendo pautas casi profesionales, para lo cual han instalado un área-tocador en un pupitre (por nombrar así, arcaicamente, el mobiliario escolar).

En el último rincón, cinco o seis pupilos o pupilas (ya nada es distinguible) copian un trabajo que la madre de uno de ellos bajó de internet y que todos deben entregar dentro de dos horas. Quizás haya alguno que en silencio sufre el tironeo manipulatorio de la separación de sus padres y dibuja en un cuaderno, con lápiz gel, el logo de una vociferante banda rock.

Tal vez la matea del curso esté preparando una pequeña guía sobre educación cívica, mientras la volada del grupo le echa una ojeada a unos lindos versos de Neruda que encontró por casualidad en el libro de castellano. Entretanto, el profesor -que, insisto, puedo ser yo mismo- intenta comenzar una clase posible en una sala posible, frente a alumnos posibles, con contenidos posibles, en un país imposible.

Al principio, el profesor observa con detención a los alumnos. Advierte en sus rostros síntomas inequívocos de desprecio hacia su persona, pero aun así les sonríe estúpidamente, como corresponde en estos casos, tratando de establecer una mínima complicidad que pueda transformarse en una suerte de empatía.

Luego, siempre bajo error, procura indagar en sus leves identidades. Para romper el hielo, arremete con un bien intencionado chistecito (un chistecito boludo, eso sí: todo hay que reconocerlo) que produce el efecto contrario: la presunta gracia cava de inmediato su propia tumba. Uno de los muchachotes lanza una pachotada imitando al Profesor Salomón o al Che Copete.

Entonces el profesorcillo se percata de que está irremediablemente hundido en el pantano putrefacto de la educación chilensis. La consecuencia concreta de esa convicción es que no hay nada que enseñar ni nada que aprender: ya todo está fatalmente sabido.

De regreso a casa, el profesor tendrá la certeza de que los alumnos -a los que en adelante llamará exclusivamente pendejos- no son el futuro de Chile: son el más absoluto presente.

viernes, 23 de mayo de 2008

Educa…¡¿ah?! Ahh sí, claro…Educación

Escribe.: Jonathan Valenzuela®



A modo de introducción, queridos lectores de Yatiri Online, mi intención no es hablar de política, aunque tenga que comentarla de vez en cuando para entender porque la educación chilena está como está (no es un final abierto, significa literalmente: MAL), por lo que si buscan politiquería de la buena, la parte de política está un poco más abajo en el menú.



Y bueno, hasta que se fue Provoste. En todo caso, eso ya no es noticia. Más allá de los reales motivos que gatillaron la salida de la, ahora, ex ministra de Educa… ¿qué?, ah, educación (Si ladys and gentleman, la educación en Chile existe, o por lo menos algo parecida a ella), los que crean que con la partida de doña Yasna los problemas eternos de la educación pública nacional por fin llegarán a su fin, están bastante equivocados.


Es más, ya el hecho de un nuevo cambio en la cartera de educación quiere decir que las cosas durante el gobierno de la gordis (Alias, Michelle Bachelet) en éste ámbito no ha sido el mejor ni el esperado, qué decir de los gobiernos anteriores. En este marco es en el que aparece la nueva cara de la educación chilena: Mónica Jiménez, la nueva ministra.


Bravo!, ahora sí que la tercera es la vencida, o por lo menos, después de Zilic y Provoste no podría haber algo peor. Para los que no la conocen, la Sra. Jiménez participo en la “Comisión Nacional de Verdad y Reconciliación” sobre las violaciones de los D.D.H.H. en el gobierno de Pinochet, y también fue miembro del “Consejo Asesor de Educación” que se formó luego de la revolución pingüina. Hasta ahí todo bien, salvo un pequeño problema, que en el fondo es un gran problema: Mónica Jiménez no pertenece a ningún partido (Más allá que se le vincule con la Democracia “Voy donde calienta el sol” Cristiana), y recién con esta designación, empieza una carrera mas centrada en la política.


Muchos dirán “Ok, genial, así no debería tener intereses políticos de por medio”. Puede ser, y ojala sea así. Sin embargo, el hecho de que no tenga un partido que la respalde, y que no hay que tener dos dedos de frente para darse cuenta que la presidenta tiene cero incidencia en las decisiones del país, así que su respaldo tampoco sirve de mucho, quiere decir que a la hora de buscar políticas de mejoramiento de la educación (Y hablo de políticas reales, esas que le duelen a los diputados y senadores del país, no soluciones “parche”) no va a tener una base fuerte que esté con ella y/o que la apoye, por lo que tendrá que empezar a tranzar, no, literalmente “negociar” con las personas de las cuales dependa para lograr que su proyecto (Si es que tiene uno) funcione.


Obviamente, la ministra no se encuentra (O por lo menos, así parece) dentro del circuito cerrado de la política corrupta chilena, que mueve plata, apellidos y sueños de familias que quieren darle una educación de calidad a sus hijos. Por lo mismo, creo que la actual ministra es demasiado vulnerable a tener que depender de ese tipo de artilugios para salir al paso.
O sea, lo mismo de siempre.


Es algo parecido a lo que les pasó a Arturo Alessandri Palma y su “gobierno de los gerentes”, y a Eduardo Frei Montalva, ambos en la década de los ’60, cuando quisieron administrar al país sin tomar en cuenta a los partidos políticos. Graso error, y puede que a doña Monica le suceda lo mismo. Esperemos que no, porque no quisiera en un futuro próximo hablar de una nueva cabeza que rueda por el ministerio.


Es cierto que uno de los ministerios con más problemas durante el gobierno de la “Mishel” ha sido el de educación (Aunque tal vez el de transporte no se quede atrás), pero se han conseguido algunas cosas. Lo principal es que se ha puesto el tema en el tapete, y eso es el gran motivo por el cual han rodado dos cabezas en la cartera en tres años.


Nunca olvidaré el 2006, cuando era alumno del Instituto Nacional (Sobre mi colegio escribiré más adelante), ya que es el año en que los estudiantes secundarios se cansaron de la indiferencia que la política chilena les ofrecía. Así cualquiera entiende por qué los jóvenes no se inscriben en los registros electorales. Ese año se levanto la voz del estudiantado, sin obviar, que en gran parte se logró por la maquinación de los medios comunicacionales más conservadores en contra de la, en ese tiempo, recién asumida Bachelet.


Pero bueno, de algo que sirva para la gente las maquinaciones de los peces gordos del país. De todas formas, como dije al principio de este cuento, no me interesa en lo más mínimo hablar de política (o politiquería) chilena, sino escribir esta columna a modo de introducción para hablar del verdadero tema que me interesa: La educación chilena, o bueno, lo que va quedando de ella.

lunes, 19 de mayo de 2008

Maria Jesus Sanhueza

Tenemos el tiempo en nuestro poder, lo retrocedemos, lo adelantamos y lo pausamos.Algunos dicen que esto es política-ficción o simplemente una utopía imposible de llevar a cabo, yo digo que son mundos artificiales no tan lejanos de ser reales…Hoy fantaseamos en Fast Forward con:
María Jesús Sanhueza:




Crónica De Una Candidatura Anunciada



Desde pequeña se vio inserta en la política y en la lucha por una sociedad más digna. Claro ejemplo de esto fue su natural protagonismo en el famoso Movimiento Secundario Estudiantil del año 2006, en el cual sobresalió su enérgica actitud ante los medios de comunicación y su innata autoridad sobre el joven vulgo protestante.
Hoy luego de 3 años transcurridos de aquel evento, vemos a María Jesús Sanhueza liderando las encuestas presidenciales, siendo “la Jeshu“, la candidata más joven de la historia que ha postulado al escaño mayor del palacio de La Moneda desde que se aprobó la reforma a la constitución en donde se estableció como mínimo 18 años para postular a cualquier cargo público. De esta manera, el respaldo a su candidatura es condicionada por su propio partido conformado a finales del 2007 por miembros de asambleas secundarias y algunos universitarios, el cual se le llamó Partido Nacional Estudiantil (PNE).

Naturalmente llama la atención que Sanhueza supere a su experimentado y principal contendor: Sebastián Piñera, que estuvo a sólo unos pocos votos de ganar (síndrome Lavín) la elección pasada y considerando además que el empresario viera su candidatura progresivamente más sólida acorde pasaba el tiempo de acuerdo a los sondeos que sea realizaban.

Sin embargo, luego de que el Movimiento Secundario se reactivara a fines de Octubre del 2007 (liderado justamente por María Jesús) sería el propio Sebastián Piñera quien se encargaría de frenar la revuelta estudiantil con una poco ortodoxa declaración a un diario local, tildando a este movimiento como “una masa de jóvenes ineptos que podrían ser potenciales lacras sociales si tuviera la chance de gobernar”.

No obstante, el inversionista de RN no se imagino que con esta frase se desataría lo que fuera la respuesta más sólida que se haya visto en el transcurso de este levantamiento estudiantil: “La toma del Congreso“; en donde alrededor de 5000 jóvenes tomaron control de las dependencias del edificio parlamentario (sin usar armas) haciendo el desalojo de los senadores y diputados siendo este evento uno de las situaciones que puso a Chile en la mira de todos los medios de comunicación del Mundo y dejando al movimiento estudiantil en un altar.

Luego de este acto, los actores principales de esta cuasi-revolución al más puro estilo Toma de la Bastilla, se auto-declararon “los artífices de la nueva política“, palabras que salieron de la mismísima “Jeshu” en una conferencia de prensa que se dió en uno de los salones del Congreso que estaba tomado por los estudiantes. Ocasión para la cual, también la líder pingüina aprovechó para lanzar su inesperada campaña presidencial luego de conformar su partido (PNE).

Desde ese momento la popularidad de la aún Srta. Sanhueza paso del relativo anonimato al estrellato total, las encuestas inmediatamente dieron vuelta la torta posicionando a la Jeshu dentro de la primera preferencia en cuánto a intención de voto se trata, dejando virtualmente al inversionista 15 puntos porcentuales debajo de su inesperada rival, que de un día para otro cambió el paradigma político del país.

Las actuales cifras según los sondeos de todas las agencias, nos predicen un evidente resultado para las presidenciales que se llevaran a cabo mañana Lunes 7 de Diciembre del 2009. Por lo cual debemos estar virtualmente preparados para un cambio que si bien es aceptado totalmente por nuestro país en general, a la comunidad internacional no le agrada la idea de tener a una puberta revolucionaria en el poder de un país tan influyente en la región como lo es Chile.

El tema ya se discute en el consejo general de la ONU, en donde no descartan tomar cartas en el asunto, ya que consideran un peligro inminente el tener a un Presidente de la calaña de María Jesús Sanhueza, quién contra viento y marea podría ser sin duda la segunda mujer y la más joven de la historia en ocupar el sillón presidencial de nuestro país a vísperas del esperado bicentenario de Chile.

martes, 29 de abril de 2008

YATIRI


Historical

As a result of Spanish colonization and the influence of Western culture, the Yatiri face pressure from the Western notion of individualism, as opposed to the traditional Aymara concept of community. The Christian church has also often ostracised the Yatiri, perceiving their role to be superfluous in modern religious practice, as a form of paganism. This has changed as current government officials openly support Yatiri presence in events that formerly might have had a Catholic chaplain under the terms and practice of the Concordat with the Holy See. Nevertheless, normal practice for most Andean people mixes practices from both traditions, for example in the 'cha'lla, a blessing bestowed on any form of property, often done with both sacrifices to the Pachamama and Catholic prayers.

Generational
The Western educational system has introduced to the Aymara people a strong Western orientation that often alienates younger generations from appreciation of the Yatiri.

Modern Medicine
Whereas the Aymara perceive 'health' to be a relationship with nature, with members of the community, and with ancestors; and the Yatiri play a vital role in strengthening and repairing these relationships, Western medicine treats health as an isolated problem within an individual and does not have a place for the role of community healers.

Terminology
Several Aymara words and phrases are indispensable for an understanding of the role of Yatiri within the Aymara community. As these concepts are unique to the Aymara setting, there is no adequate English translation. Qulliri are healers associated with medicinal herbs, and require no special initiation to take up their vocation. Layqa, traditionally marginalized and shunned, live on the outskirts of Aymara communities and use frogs and snakes in rituals to do harm to others. One becomes a Layqa by agreeing (usually for a price) to do these rituals to harm a person, on behalf of a client. Rayu refers to lightning and its physical manifestations. Those who have been struck by lightning are often called rayun purita "struck by lightning" or purita "the arrived." It is these purita who have been called to become yatiri. In their healing ceremonies, yatiri interact with (among other things) achachilas and ruwitus. Achachilas are ancestors different from biological ancestors, and ruwitus are human skulls that are considered to be dead elders in either a generational or a cultural sense. Chˡamakani "someone who has or owns the darkness" is an elder yatiri who undertakes the training of an apprentice yatiri-to-be.

The Yatiri in the Community

Are Yatiri Shamans?
Outsiders have ofter referred to the Yatiri as 'shamans;' however the role of the Yatiri differs markedly from that of the Central Asian shamans. Shamans typically live and practice in isolation, undergo private and individual initiations to their roles, and practice ecstatic techniques in conjunction with their work. They also typically learn to heal by learning to heal themselves after a near-death experience. In contrast, the Yatiri are full members of Aymara communities who participate in the regular lifestyle of the Aymara, and learn their trade from masters. Like shamans, Yatiri can be both female and male.

Linguistic Approach to Define the Yatiri
The word yatiri comes from the verb yatiña 'to know.' Thus a yatiri is literally 'someone who knows.' The thing that distinguishes yatiri from others in the community is that they have been struck by lightning, and have become yatiri. The lightning strike is a sign of having been called, but it does not automatically make one a yatiri. In modern times, because qulliri is a neutral term, not associated by Westerners with sorcery, many yatiri have been called qulliri when outsiders inquire as to their status. Strictly speaking, yatiri are qulliri, but they are a special class of qulliri who have also experienced the lightning strike and undergone initiation to become yatiri. Yatiri are never called 'yatiri' to their face, but rather are referred to as akˡˡulliri "someone who chews coca", aytiri "someone who picks up the coca" or uñiri "someone who reads coca."

On Becoming Yatiri
There are many factors at play in a person's calling to become a yatiri. Who a person will become is affected by the season in which she is born, by her patron saint, and by her ichutata ichumama (a specific kind of godparent). The confirmation of this calling, however, is marked by the lightning strike, which typically happens to an unmarried Aymara out herding the flocks. The lightning strike marks her as purita, "one who is struck." However, occasionally lightning will strike somebody who is not called, making her a pantata "one who has been struck mistakenly." At the lightning strike, the purita is said to have died and passed from death to rebirth; in fact if anyone else witnesses this strike it is believed that the purita will die. If a person has the signs of a yatiri, and has been struck by lightning, she is a purita and cannot refuse the call to become a yatiri. Likewise, a person who does not have the signs and has not been struck, may not seek to become a yatiri. Once a yatiri-to-be has aged a few years, she undertakes a journey to find her chˡamakani, the senior yatiri who will train her. Hilario, the yatiri interviewed by Tomas Huanca in his 1987 thesis traveled three times to his chˡamakani's homeland, each time as a traveling musician, and once there received tutoring from Hilario, his chˡamakani. When the candidate is ready to become a yatiri, she will ask permission of the achachila (spiritual ancestor) through her chˡamakani.

The Yatiri's Role in Healing
A yatiri is a full participant in the Aymara community; her special role does not relieve her from the social and agricultural duties shared by all community members. She never makes the first move in healing, but always waits for someone who has a complaint or a problem to consult her. Just as she is obliged to wait for requests, the yatiri is likewise obliged to treat all who do come to her. She typically exercises her role at home in the presence of either the patient or someone who is acting on the patient's behalf. Occasionally, the yatiri's ritual helpers will indicate that she must treat the patient in person, or travel to a ritual place in order to give an offering. She will also practice outside her home if the patient requests such. The principal helper in the yatiri's curing ceremony is the riwutu or human skull. Riwutu are ancestors who have been killed, usually by "robbers," and are seen as an intermediary between the world of humans and that of the dead. The riwutu is placed together with saxra bullets (small pieces of metal or stone that have been fused together by lightning), as well as with tari llama wool, coca, and sculptures of the saints. If the yatiri has been asked to discover a lost object or one taken by thieves, she may use candles in her ceremony. If she is to heal somebody ill, she may use a piece of cloth-- isi-- that has touched the patient.


martes, 15 de abril de 2008

pablo neruda

Mi discurso será una larga travesía, un viaje mío por regiones, lejanas y antípodas, no por eso menos semejantes al paisaje y a las soledades del norte. Hablo del extremo sur de mi país. Tanto y tanto nos alejamos los chilenos hasta tocar con nuestros limites el Polo Sur, que nos parecemos a la geografía de Suecia, que roza con su cabeza el norte nevado del planeta.
Por allí, por aquellas extensiones de mi patria adonde me condujeron acontecimientos ya olvidados en sí mismos, hay que atravesar, tuve que atravesar los Andes buscando la frontera de mi país con Argentina. Grandes bosques cubren como un túnel las regiones inaccesibles y como nuestro camino era oculto y vedado, aceptábamos tan sólo los signos más débiles de la orientación. No había huellas, no existían senderos y con mis cuatro compañeros a caballo buscábamos en ondulante cabalgata -eliminando los obstáculos de poderosos árboles, imposibles ríos, roqueríos inmensos, desoladas nieves, adivinando mas bien el derrotero de mi propia libertad. Los que me acompañaban conocían la orientación, la posibilidad entre los grandes follajes, pero para saberse más seguros montados en sus caballos marcaban de un machetazo aquí y allá las cortezas de los grandes árboles dejando huellas que los guiarían en el regreso, cuando me dejaran solo con mi destino. Cada uno avanzaba embargado en aquella soledad sin márgenes, en aquel silencio verde y blanco, los árboles, las grandes enredaderas, el humus depositado por centenares de años, los troncos semi-derribados que de pronto eran una barrera más en nuestra marcha. Todo era a la vez una naturaleza deslumbradora y secreta y a la vez una creciente amenaza de frío, nieve, persecución. Todo se mezclaba: la soledad, el peligro, el silencio y la urgencia de mi misión. A veces seguíamos una huella delgadísima, dejada quizás por contrabandistas o delincuentes comunes fugitivos, e ignorábamos si muchos de ellos habían perecido, sorprendidos de repente por las glaciales manos del invierno, por las tormentas tremendas de nieve que, cuando en los Andes se descargan, envuelven al viajero, lo hunden bajo siete pisos de blancura.
A cada lado de la huella contemplé, en aquella salvaje desolación, algo como una construcción humana. Eran trozos de ramas acumulados que habían soportado muchos inviernos, vegetal ofrenda de centenares de viajeros, altos cúmulos de madera para recordar a los caídos, para hacer pensar en los que no pudieron seguir y quedaron allí para siempre debajo de las nieves. También mis compañeros cortaron con sus machetes las ramas que nos tocaban las cabezas y que descendían sobre nosotros desde la altura de las coníferas inmensas, desde los robles cuyo último follaje palpitaba antes de las tempestades del invierno. Y también yo fui dejando en cada túmulo un recuerdo, una tarjeta de madera, una rama cortada del bosque para adornar las tumbas de uno y otro de los viajeros desconocidos.
Teníamos que cruzar un río. Esas pequeñas vertientes nacidas en las cumbres de los Andes se precipitan, descargan su fuerza vertiginosa y atropelladora, se tornan en cascadas, rompen tierras y rocas con la energía y la velocidad que trajeron de las alturas insignes: pero esa vez encontramos un remanso, un gran espejo de agua, un vado. Los caballos entraron, perdieron pie y nadaron hacia la otra ribera. Pronto mi caballo fue sobrepasado casi totalmente por las aguas, yo comencé a mecerme sin sostén, mis pies se afanaban al garete mientras la bestia pugnaba por mantener la cabeza al aire libre. Así cruzamos. Y apenas llegados a la otra orilla, los baqueanos, los campesinos que me acompañaban me preguntaron con cierta sonrisa:
¿Tuvo mucho miedo?
Mucho. Creí que había llegado mi última hora, dije.
Íbamos detrás de usted con el lazo en la mano me respondieron. -Ahí mismo –agregó uno de ellos– cayó mi padre y lo arrastró la corriente. No iba a pasar lo mismo con usted. Seguimos hasta entrar en un túnel natural que tal vez abrió en las rocas imponentes un caudaloso río perdido, o un estremecimiento del planeta que dispuso en las alturas aquella obra, aquel canal rupestre de piedra socavada, de granito, en el cual penetramos. A los pocos pasos las cabalgaduras resbalaban, trataban de afincarse en los desniveles de piedra, se doblegaban sus patas, estallaban chispas en las herraduras: más de una vez me vi arrojado del caballo y tendido sobre las rocas. La cabalgadura sangraba de narices y patas, pero proseguimos empecinados el vasto, el espléndido, el difícil camino.
Algo nos esperaba en medio de aquella selva salvaje. Súbitamente, como singular visión, llegamos a una pequeña y esmerada pradera acurrucada en el regazo de las montañas: agua clara, prado verde, flores silvestres, rumor de rios y el cielo azul arriba, generosa luz ininterrumpida por ningún follaje.
Allí nos detuvimos como dentro de un círculo mágico, como huéspedes de un recinto sagrado: y mayor condición de sagrada tuvo aun la ceremonia en la que participé. Los vaqueros bajaron de sus cabalgaduras. En el centro del recinto estaba colocada, como en un rito, una calavera de buey. Mis compañeros se acercaron silenciosamente, uno por uno, para dejar unas monedas y algunos alimentos en los agujeros de hueso. Me uní a ellos en aquella ofrenda destinada a toscos Ulises extraviados, a fugitivos de todas las raleas que encontrarían pan y auxilio en las órbitas del toro muerto. Pero no se detuvo en este punto la inolvidable ceremonia. Mis rústicos amigos se despojaron de sus sombreros e iniciaron una extraña danza, saltando sobre un solo pie alrededor de la calavera abandonada, repasando la huella circular dejada por tantos bailes de otros que por allí cruzaron antes. Comprendí entonces de una manera imprecisa, al lado de mis impenetrables compañeros, que existía una comunicación de desconocido a desconocido, que había una solicitud, una petición y una respuesta aún en las más lejanas y apartadas soledades de este mundo.
Más lejos, ya a punto de cruzar las fronteras que me alejarían por muchos años de mi patria, llegamos de noche a las últimas gargantas de las montañas. Vimos de pronto una luz encendida que era indicio cierto de habitación humana y, al acercarnos, hallamos unas desvencijadas construcciones, unos destartalados galpones al parecer vacíos. Entramos a uno de ellos y vimos, al calor de la lumbre, grandes troncos encendidos en el centro de la habitación, cuerpos de árboles gigantes que allí ardían de día y de noche y que dejaban escapar por las hendiduras del techo ml humo que vagaba en medio de las tinieblas como un profundo velo azul. Vimos montones de quesos acumulados por quienes los cuajaron a aquellas alturas. Cerca del fuego, agrupados como sacos, yacían algunos hombres. Distinguimos en el silencio las cuerdas de una guitarra y las palabras de una canción que, naciendo de las brasas y la oscuridad, nos traía la primera voz humana que habíamos topado en el camino. Era una canción de amor y de distancia, un lamento de amor y de nostalgia dirigido hacia la primavera lejana, hacia las ciudades de donde veníamos, hacia la infinita extensión de la vida.
Ellos ignoraban quienes éramos, ellos nada sabían del fugitivo, ellos no conocían mi poesía ni mi nombre. O lo conocían, nos conocían? El hecho real fue que junto a aquel fuego cantamos y comimos, y luego caminamos dentro de la oscuridad hacia unos cuartos elementales. A través de ellos pasaba una corriente termal, agua volcánica donde nos sumergimos, calor que se desprendía de las cordilleras y nos acogió en su seno.
Chapoteamos gozosos, cavándonos, limpiándonos el peso de la inmensa cabalgata. Nos sentimos frescos, renacidos, bautizados, cuando al amanecer emprendimos los últimos kilómetros de jornadas que me separarían de aquel eclipse de mi patria. Nos alejamos cantando sobre nuestras cabalgaduras, plenos de un aire nuevo, de un aliento que nos empujaba al gran camino del mundo que me estaba esperando. Cuando quisimos dar (lo recuerdo vivamente) a los montañeses algunas monedas de recompensa por las canciones, por los alimentos, por las aguas termales, por el techo y los lechos, vale decir, por el inesperado amparo que nos salió al encuentro, ellos rechazaron nuestro ofrecimiento sin un ademán. Nos habían servido y nada más. Y en ese "nada más" en ese silencioso nada más había muchas cosas subentendidas, tal vez el reconocimiento, tal vez los mismos sueños.
Señoras y Señores:
Yo no aprendí en los libros ninguna receta para la composición de un poema: y no dejaré impreso a mi vez ni siquiera un consejo, modo o estilo para que los nuevos poetas reciban de mí alguna gota de supuesta sabiduría. Si he narrado en este discurso ciertos sucesos del pasado, si he revivido un nunca olvidado relato en esta ocasión y en este sitio tan diferentes a lo acontecido, es porque en el curso de mi vida he encontrado siempre en alguna parte la aseveración necesaria, la fórmula que me aguardaba, no para endurecerse en mis palabras sino para explicarme a mí mismo.
En aquella larga jornada encontré las dosis necesarias a la formación del poema. Allí me fueron dadas las aportaciones de la tierra y del alma. Y pienso que la poesía es una acción pasajera o solemne en que entran por parejas medidas la soledad y la solidaridad, el sentimiento y la acción, la intimidad de uno mismo, la intimidad del hombre y la secreta revelación de la naturaleza. Y pienso con no menor fe que todo esta sostenido -el hombre y su sombra, el hombre y su actitud, el hombre y su poesia en una comunidad cada vez más extensa, en un ejercicio que integrará para siempre en nosotros la realidad y los sueños, porque de tal manera los une y los confunde. Y digo de igual modo que no sé, después de tantos años, si aquellas lecciones que recibí al cruzar un vertiginoso río, al bailar alrededor del cráneo de una vaca, al bañar mi piel en el agua purificadora de las más altas regiones, digo que no sé si aquello salía de mí mismo para comunicarse después con muchos otros seres, o era el mensaje que los demás hombres me enviaban como exigencia o emplazamiento. No sé si aquello lo viví o lo escribí, no sé si fueron verdad o poesía, transición o eternidad los versos que experimenté en aquel momento, las experiencias que canté más tarde.
De todo ello, amigos, surge una enseñanza que el poeta debe aprender de los demás hombres. No hay soledad inexpugnable. Todos los caminos llevan al mismo punto: a la comunicación de lo que somos. Y es preciso atravesar la soledad y la aspereza, la incomunicación y el silencio para llegar al recinto mágico en que podemos danzar torpemente o cantar con melancolía; mas en esa danza o en esa canción están consumados los más antiguos ritos de la conciencia: de la conciencia de ser hombres y de creer en un destino común.
En verdad, si bien alguna o mucha gente me consideró un sectario, sin posible participación en la mesa común de la amistad y de la responsabilidad, no quiero justificarme, no creo que las acusaciones ni las justificaciones tengan cabida entre los deberes del poeta. Después de todo, ningún poeta administró la poesía, y si alguno de ellos se detuvo a acusar a sus semejantes, o si otro pensó que podría gastarse la vida defendiéndose de recriminaciones razonables o absurdas, mi convicción es que sólo la vanidad es capaz de desviarnos hasta tales extremos. Digo que los enemigos de la poesía no están entre quienes la profesan o resguardan, sino en la falta de concordancia del poeta. De ahí que ningún poeta tenga más enemigo esencial que su propia incapacidad para entenderse con los más ignorados y explotados de sus contemporáneos; y esto rige para todas las épocas y para todas las tierras.
El poeta no es un "pequeño dios". No, no es un "pequeño dios". No está signado por un destino cabalístico superior al de quienes ejercen otros menesteres y oficios. A menudo expresé que el mejor poeta es el hombre que nos entrega el pan de cada día: el panadero más próximo, que no se cree dios. Él cumple su majestuosa y humilde faena de amasar, meter al horno, dorar y entregar el pan de cada día, con una obligación comunitaria. Y si el poeta llega a alcanzar esa sencilla conciencia, podrá también la sencilla conciencia convertirse en parte de una colosal artesanía, de una construcción simple o complicada, que es la construcción de la sociedad, la transformación de las condiciones que rodean al hombre, la entrega de la mercadería: pan, verdad, vino, sueños. Si el poeta se incorpora a esa nunca gastada lucha por consignar cada uno en manos de los otros su ración de compromiso, su dedicación y su ternura al trabajo común de cada día y de todos los hombres, el poeta tomará parte en el sudor, en el pan, en el vino, en el sueño de la humanidad entera. Sólo por ese camino inalienable de ser hombres comunes llegaremos a restituirle a la poesía el anchuroso espacio que le van recortando en cada época, que le vamos recortando en cada época nosotros mismos.
Los errores que me llevaron a una relativa verdad, y las verdades que repetidas veces me condujeron al error, unos y otras no me permitieron -ni yo lo pretendí nunca- orientar, dirigir, enseñar lo que se llama el proceso creador, los vericuetos de la literatura. Pero sí me di cuenta de una cosa: de que nosotros mismos vamos creando los fantasmas de nuestra propia mitificacion. De la argamasa de lo que hacemos, o queremos hacer, surgen más tarde los impedimentos de nuestro propio y futuro desarrollo. Nos vemos indefectiblemente conducidos a la realidad y al realismo, es decir, a tomar una conciencia directa de lo que nos rodea y de los caminos de la transformación, y luego comprendemos, cuando parece tarde, que hemos construido una limitación tan exagerada que matamos lo vivo en vez de conducir la vida a desenvolverse y florecer. Nos imponemos un realismo que posteriormente nos resulta más pesado que el ladrillo de las construcciones, sin que por ello hayamos erigido el edificio que contemplábamos como parte integral de nuestro deber. Y en sentido contrario, si alcanzamos a crear el fetiche de lo incomprensible (o de lo comprensible para unos pocos), el fetiche de lo selecto y de lo secreto, si suprimimos la realidad y sus degeneraciones realistas, nos veremos de pronto rodeados de un terreno imposible, de un tembladeral de hojas, de barro, de libros, en que se hunden nuestros pies y nos ahoga una incomunicación opresiva.
En cuanto a nosotros en particular, escritores de la vasta extensión americana, escuchamos sin tregua el llamado para llenar ese espacio enorme con seres de carne y hueso. Somos conscientes de nuestra obligación de pobladores y -al mismo tiempo que nos resulta esencial el deber de una comunicación critica en un mundo deshabitado y, no por deshabitado menos lleno de injusticias, castigos y dolores, sentimos también el compromiso de recobrar los antiguos sueños que duermen en las estatuas de piedra, en los antiguos monumentos destruidos, en los anchos silencios de pampas planetarias, de selvas espesas, de ríos que cantan como sueños. Necesitamos colmar de palabras los confines de un continente mudo y nos embriaga esta tarea de fabular y de nombrar. Tal vez ésa sea la razón determinante de mi humilde caso individual: y en esa circunstancia mis excesos, o mi abundancia, o mi retórica, no vendrían a ser sino actos, los más simples, del menester americano de cada día. Cada uno de mis versos quiso instalarse como un objeto palpable: cada uno de mis poemas pretendió ser un instrumento útil de trabajo: cada uno de mis cantos aspiró a servir en el espacio como signos de reunión donde se cruzaron los caminos, o como fragmento de piedra o de madera con que alguien, otros que vendrán, pudieran depositar los nuevos signos.
Extendiendo estos deberes del poeta, en la verdad o en el error, hasta sus últimas consecuencias, decidí que mi actitud dentro de la sociedad y ante la vida debía ser también humildemente partidaria. Lo decidí viendo gloriosos fracasos, solitarias victorias, derrotas deslumbrantes. Comprendí, metido en el escenario de las luchas de América, que mi misión humana no era otra sino agregarme a la extensa fuerza del pueblo organizado, agregarme con sangre y alma, con pasión y esperanza, porque sólo de esa henchida torrentera pueden nacer los cambios necesarios a los escritores y a los pueblos. Y aunque mi posición levantara o levante objeciones amargas o amables, lo cierto es que no hallo otro camino para el escritor de nuestros anchos y crueles países, si queremos que florezca la oscuridad, si pretendemos que los millones de hombres que aún no han aprendido a leernos ni a leer, que todavía no saben escribir ni escribirnos, se establezcan en el terreno de la dignidad sin la cual no es posible ser hombres integrales.
Heredamos la vida lacerada de los pueblos que arrastran un castigo de siglos, pueblos los más edénicos, los más puros, los que construyeron con piedras y metales torres milagrosas, alhajas de fulgor deslumbrante: pueblos que de pronto fueron arrasados y enmudecidos por las épocas terribles del colonialismo que aún existe.
Nuestras estrellas primordiales son la lucha y la esperanza. Pero no hay lucha ni esperanza solitarias. En todo hombre se juntan las épocas remotas, la inercia, los errores, las pasiones, las urgencias de nuestro tiempo, la velocidad de la historia. Pero, qué sería de mí si yo, por ejemplo, hubiera contribuido en cualquiera forma al pasado feudal del gran continente americano? Cómo podría yo levantar la frente, iluminada por el honor que Suecia me ha otorgado, si no me sintiera orgulloso de haber tomado una mínima parte en la transformación actual de mi país? Hay que mirar el mapa de América, enfrentarse a la grandiosa diversidad, a la generosidad cósmica del espacio que nos rodea, para entender que muchos escritores se niegan a compartir el pasado de oprobio y de saqueo que oscuros dioses destinaron a los pueblos americanos.
Yo escogí el difícil camino de una responsabilidad compartida y, antes de reiterar la adoración hacia el individuo como sol central del sistema, preferí entregar con humildad mi servicio a un considerable ejército que a trechos puede equivocarse, pero que camina sin descanso y avanza cada día enfrentándose tanto a los anacrónicos recalcitrantes como a los infatuados impacientes. Porque creo que mis deberes de poeta no sólo me indicaban la fraternidad con la rosa y la simetría, con el exaltado amor y con la nostalgia infinita, sino también con las ásperas tareas humanas que incorporé a mi poesía.
Hace hoy cien años exactos, un pobre y espléndido poeta, el más atroz de los desesperados, escribió esta profecía: A l’aurore, armés d’une ardente patience, nous entrerons aux splendides Villes. (Al amanecer, armados de una ardiente paciencia entraremos en las espléndidas ciudades.)
Yo creo en esa profecía de Rimbaud, el vidente. Yo vengo de una oscura provincia, de un país separado de todos los otros por la tajante geografía. Fui el más abandonado de los poetas y mi poesía fue regional, dolorosa y lluviosa. Pero tuve siempre confianza en el hombre. No perdí jamás la esperanza. Por eso tal vez he llegado hasta aquí con mi poesía, y también con mi bandera.
En conclusión, debo decir a los hombres de buena voluntad, a los trabajadores, a los poetas, que el entero porvenir fue expresado en esa frase de Rimbaud: solo con una ardiente paciencia conquistaremos la espléndida ciudad que dará luz, justicia y dignidad a todos los hombres.
Así la poesía no habrá cantado en vano.

Supermercado Antofagastino korlaet en Huelga

El origen de la familia Korlaet en Chile se remonta a principios del 1900, con la llegada al norte de Chile de los primeros inmigrantes procedentes de Supetar en la isla de Brac, Croacia.

Comercialmente es el viejo almacén El Pampino, abierto en 1930, la matriz de las actividades empresariales de la familia Korlaet Music. En 1972, con el fallecimiento de don Juan Korlaet Orlandini, Ivo Korlaet junto a su madre Franka Music quedan a la cabeza del negocio familiar. Posteriormente se les unirían Dinko y Francisco Korlaet Music. A partir de ese momento y hasta 1978, cuando Korlaet abre su primer autoservicio en Antofagasta, el Pampino será el más importante negocio de distribución al detalle y a mayoristas de productos nacionales e importados en la II Región.





Antofagasta 13 de abril 2008


Estimados Compañeros:
Les saluda la Directiva del
Sindicato Nº 1 de trabajadores Korlaet y CIA LTDA.


Para solicitar su APOYO en el proceso de Negociación Colectiva con Empresa de Supermercados Korlaet.


Durante el tiempo que llevamos en este cometido, Supermercados Korlaet, Ha endurecido su postura al punto de ofrecernos hoy menos de lo que teníamos ayer, si nos vamos en Huelga; además de poner en riesgo todos los beneficios que no están. Estos beneficios van directamente a favor de nuestro grupo Familiar.


Algunos de los Beneficios que solicitamos en nuestro pliego son:


1.- Bono de Escolaridad.
2,- Bono de Vacaciones.
3.- Aumento de Sueldo.
4.- Bono por término de Negociación
5.- Pago de días por permiso Sindical, entre otros.


Los cuales fueron rotundamente Rechazados.


Este comunicado lleva por finalidad dar a conocer a nuestros pares la situación que estamos viviendo. Por parte de nuestro empleador. A partir de ahora, necesitamos vuestro apoyo en las manifestaciones que realizaremos en las afueras de cada uno de los Supermercados ubicados en nuestra ciudad.


la forma en que también nos podrán Apoyar, es alentando a sus Socios y Ustedes a:


NO comprando en los Supermercados Korlaet mientras dure este proceso.


Si durante las próximas horas no logramos llegar a un acuerdo con la Empresa, esperamos contar con vuestra Presencia y Apoyo en aquellas actividades que le solicitemos.


Nos ayudara en este proceso y alentara a nuestras Bases junto a sus Familias a luchar por un Trabajo Digno y Beneficios justos.


Se despide muy Cordial mente.
DIRECTIVA
Sindicato Nº 1 de Trabajadores Korlaet y Cía LTDA.

jueves, 10 de abril de 2008

SQM hace lo que se le antoja en el ADI Atacama la Grande

ESTIMADOS DIRECTIVOS DE CONAF:


1.- Nos parece inaceptable que la empresa SQM nos falte el respeto de esta forma al ingresar a los territorios de la comunidades atacameñas desde la laguna Cejar pasando por la reserva Tambillo y la reserva naciomal los flamencos sin autorizaciones de las comunidades y de CONAF.


Refieren directores de la comunidad de Toconao que ahora se dirigen a laguna Salada Saladita . al parecer guardaparques de CONAF les pidieron que no ingresaran a los sectores pero si nadie los sigue lo mas seguro es que sigan faltandonos el respeto de esta forma.




2.- Son 4 camionetas que abrieron caminos por diferentes lugres de la reserva y nadie esta haciendo nada al respecto , ni siquiera una multa les curso la CONAF por estas anomalias.


Esperamos comentarios a esta problema.

LA DIRECTIVA TOCONAO



RESPUESTA CONAF

Estimados Directivos de Toconao:

Haremos las averiguaciones necesarias con nuestros guardaparques para atender en forma urgente vuestra denuncia. Ideal será que nos puedan dar mayores antecedentes: cuándo? a qué hora? qué guardaparques? Les solicito tomar contacto vía telefónica conmigo (estoy en santiago) o con Ivonne para entregarnos estos detalles.

Obviamente que llamaremos a terreno a quienes resulten responsables.



Saludos
Eduardo Rodríguez Ramírez
Director Regional
CONAF Región de Antofagasta

viernes, 28 de marzo de 2008

Llamado a la presidenta de la República de Chile Michelle Bachelet


Para que declare las aguas jurisdiccionales de Chile como
Santuario de Ballenas


Sra. Michelle Bachelet
Presidenta de la Republica de Chile


Entre el 22 y 27 de junio de 2008, representantes de más de 70 países se reunirán en Santiago de Chile para asistir a la 60ma reunión anual de la Comisión Ballenera Internacional (CBI).


Como país anfitrión, Chile tiene una gran responsabilidad frente a sus ciudadanos, la opinión pública internacional y las generaciones futuras, para eliminar definitivamente la reapertura de las operaciones de caza comercial y “científica” en sus aguas jurisdiccionales, declarando como Santuario de Ballenas sus 200 millas de Zona Económica Exclusiva.


Con ello habrá ejercido su derecho soberano para conservar y utilizar, de manera no destructiva, la valiosa biodiversidad existente en los ecosistemas marinos nacionales y del Pacífico Sur oriental.

Defensa de Nuestro Patrimonio Natural Marino
Existen 43 especies de cetáceos presentes en aguas chilenas. Ello representa sobre el 50% de estas especies a nivel global, evidenciando el papel clave que tiene nuestro país y Latinoamérica en el esfuerzo mundial para lograr la protección de las poblaciones de ballenas y sus ecosistemas.

Desde 1990 los ciudadanos chilenos han venido demostrando una gran sensibilidad frente a la iniciativas de conservación de ballenas, manifestándose activamente contra las operaciones de caza “científica” que efectúa Japón en aguas del hemisferio sur .

En 1994, mas de medio millón de ciudadanos respaldaron con su firma y manifestaciones que Chile jugara un papel clave para que la CBI estableciera el Santuario Ballenero Austral.

Santuario de Ballenas para Chile: Un Compromiso Pendiente
Como miembro fundador del Grupo de Buenos Aires (GBA), -conformado por países de América Latina para coordinar políticas de conservación y manejo de cetáceos en foros internacionales -, Chile se comprometió a apoyar la utilización de las ballenas mediante metodologías no letales y promover el establecimiento de Santuarios de ballenas.



Sin embargo, a pesar de los avances de la política exterior chilena en relación a la conservación y el uso no letal de los cetáceos, su legislación interna no refleja aún estos compromisos internacionales ni la voluntad de sus ciudadanos.

Actualmente, los cetáceos se encuentran temporalmente protegidos en aguas chilenas por una veda extractiva de carácter pesquero, pero esto no es suficiente, dada sus características de reproducción, su lenta proliferación y sus diferencias con los peces.


El Senado de la República de Chile ha adoptado dos proyectos de acuerdo para fortalecer una Política Nacional de Conservación y Uso No Letal de Cetáceos. Adicionalmente, la Cámara de Diputados aprobó el 2007 un proyecto de acuerdo para declarar el territorio marítimo nacional como Santuario Ballenero, donde “no se las pueda cazar, ni aún para los denominados fines de investigación”.


Esto brinda el respaldo necesario para que la presidenta Bachelet y las autoridades legislativas establezcan un santuario para las ballenas en las aguas jurisdiccionales chilenas antes de la próxima reunión de la CBI, prohibiendo definitivamente la caza y captura de todas las especies de cetáceos presentes en las aguas chilenas, tanto con fines comerciales, “científicos”, de entretenimiento y/o terapia.


Esfuerzos Internacionales y la Responsabilidad de Chile

El Santuario de Ballenas formará parte de un corredor migratorio para las ballenas, el cual está proyectado de polo a polo. Del mismo modo, constituirá el marco para la construcción de una Política Nacional de Conservación de la Biodiversidad Marina, de carácter participativo e informado. Ella incluirá entre otras medidas el establecimiento de redes de áreas marinas protegidas, planes de acción para la recuperación y conservación de especies marinas amenazadas y sus ecosistemas, regulaciones para el desarrollo del ecoturismo marino y actividades de uso no letal y la promoción de Chile como destino emergente del ecoturismo marino de base comunitaria.

Países como Costa Rica, Panamá, Brasil, Argentina, México y República Dominicana, entre otros, ya han consolidado, en sus respectivas legislaciones, el uso no letal de los cetáceos. Otros países como Ecuador y Colombia están a punto de sumarse a esta iniciativa.

La declaración de un Santuario de Ballenas a lo largo de la costa Chilena y la eliminación definitiva de las operaciones de caza comercial y “científica” garantizará que existan condiciones para asegurar la recuperación de las poblaciones de ballenas en peligro, el desarrollo de la investigación científica no letal y de las actividades de las comunidades costeras asociadas al turismo de avistaje de ballenas.

Llamado a la Presidenta
Sra. Presidenta Bachelet, el decretar a las aguas chilenas como Santuario de Protección de Ballenas antes de la 60ma Reunión de la CBI cuenta con el apoyo mayoritario de la sociedad chilena, al expresar nítidamente, tanto la defensa de la vida en nuestros mares como de soberanía y de unidad nacional frente a las presiones de Japón, único país cazador de ballenas que opera en aguas de nuestro hemisferio sur.

Además constituiría una señal política fuerte, clara y decidida para la comunidad internacional que Chile esta en la vanguardia y tiene un compromiso decidido con la protección de las ballenas y el medio ambiente.


yatirisanpedro@gmail.com